De cunas, minicunas, cunas de colecho y bricolaje

Después de la compra del carrito del bebé, la otra compra importante que tenemos que hacer estos próximos meses es la cuna.

Hemos estado mirando, y hay un montón de modelos, aunque, eso sí, creo que no hay tanta variedad como en los carritos, todas son bastante parecidas y ofrecen más o menos lo mismo.

Hay básicamente 2 formatos: minicuna y cuna. La minicuna, como su propio nombre indica es más pequeñita que la cuna. Las minicunas vienen bien si queremos que duerman en nuestra habitación y no tenemos demasiado espacio, y porque el bebé queda más recogidito cuando es más pequeño. A cambio, nos obligará a comprar una cuna más grande para cuando ésta se le quede pequeña y el bebé ya duerma en su habitación.
Nosotros, aprovechando que tenemos bastante espacio en la habitación, preferimos una cuna directamente, así un cacharro menos.

Y lo que tenemos claro es que queremos que los primeros meses al menos duerma en nuestra habitación. Sobre esto sólo le veo ventajas: será mucho más cómodo dar el pecho, darnos cuenta de si le pasa algo, etc.

Dentro de todas las cunas, me encantan las de colecho (o de sidecar): son unas cunas que se pegan a la cama de los padres, a la misma altura, siendo una prolongación de esta.
Me encantaría practicar el colecho con el peque, y que durmiera con nosotros los primeros meses, pero es verdad que me da mucho miedo que se caiga de nuestra cama o que el papá (que duerme como un tronco) se pueda dar la vuelta y chafarlo. Así pues, la cuna de colecho permite que duerma con nosotros pero que esté más recogido y con su propia superficie. Estirando un brazo le podré tocar, y le podré coger muy fácilmente para las tomas de la noche sin tener que levantarme, pero tendrá su cuna aparte, junto a nuestra cama.

El problema de estas cunas de colecho es el precio. No entiendo por qué son tan caras, muchísimo más que las cunas normales. Supongo que es cuestión de que tienen mucha menos demanda. Realmente, son como cunas normales pero:
  • La barra de uno de los laterales se puede quitar
  • Lleva enganches para anclarla a la cama de los padres
  • La regulación en altura es continua para poner el colchón a la misma altura.


Viéndolo así, no entiendo que cuesten tanto. Así que aquí mirando por Internet hemos encontrado que hay un montón de páginas web que te explican cómo convertir los diferentes modelos de cunas del Ikea (muchísimo más baratas) en cunas de colecho en apenas unos pocos pasos que parecen sencillos.
Así que creo que vamos a probar. Igual esperamos un poco aun porque son bastante grandotas y no es cuestión de tener un armatoste enorme ocupando espacio desde ya, pero claro, al tener que hacer el apaño nosotros, yo quiero tenerla un tiempo antes por si acaso no sale bien del todo y hay que buscar un plan B.

También hemos encontrado por Internet algunos sitios donde comprar cunas de colecho bastante más baratas, por menos de 200 euros (¡hasta hay una por 65 euros que la ponen muy bien en las opiniones!) y que también tienen buena pinta, con la ventaja de que no necesitaríamos hacer grandes arreglos y de que seguro que encajan mejor con la cama sin hacer nada ni comernos la cabeza para encajarlas:
¡Ya os contaremos en qué queda nuestra compra y montaje de cuna!

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Hola Eva. mmm tiene buena pinta, la verdad. Y no es cara ¡menuda diferencia con otras!. ¡Gracias por el enlace!, voy a echarle un vistazo a ver

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  3. Pues me gusta la de Ikea adaptada más...

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