Semana 23 de embarazo: Todo lo que se hincha, se deshincha

Bueno, como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado a la semana 23 de embarazo. Ahora pasan las semanas mucho más rápido, y, aunque todavía no estoy al 100% es verdad que cada semana que pasa me voy encontrando un poquitín mejor.

Os contaba la semana pasada que tenía una super tripa de campeonato. Pues... ya no está. Se ha ido como por obra de magia. Resulta que debía estar reteniendo líquidos, aunque sólo en la tripa debe ser, porque las piernas y el resto del cuerpo estaban normal. El caso es que de repente un día me puse a hacer pis un montón de veces, y la tripa desapareció. Ahora ya sólo me queda una tripita de embarazada normalilla para el tiempo que estoy (¡ya no parece que lleve gemelos ni que esté de 10 semanas más!). De un día para otro perdí 2,5 kilos. Definitivamente... eran líquidos.
Esto ha hecho también que me empiece a encontrar un poquito mejor, algo más ligera y activa. Voy a tener que empezar a controlar de no comer cosas con mucha sal para intentar que no vuelva a pasar. Además, pensaba que ya me estaba pasando de peso ganado y me iba a caer "bronca" de la matrona, pero no, después de quitarme esos litros de líquidos, ahora estoy bien de peso.

El peque sigue moviéndose un montón. Ahora ha cogido la marcha de quedarse en el lado izquierdo de la tripa, y se nota a simple vista dónde está, porque se queda un poco deformada y se ve más abultado el lado donde está.

Y esta semana he cumplido los objetivos de movimiento. El buen tiempo ha ayudado. He ido un día a pilates para embarazadas, y he salido a andar el resto de días. Me sigo cansando mucho, pero por lo menos tengo algo de actividad diaria que me sienta fenomenal. Me he comprado también en el decathlon una pelota de esas grandes de pilates que aun no sé usar para hacer alguna cosa en casa. Ya he visto que en Youtube hay vídeos que explican ejercicios para embarazadas con la pelota esa.

Mañana tengo cita con la matrona. Ya os contaré cómo va la cosa.

Comentarios