Bebé de 4 meses

Nuestro chiquitín ya ha cumplido los 4 meses, hay que ver lo rápido que se nos está pasando el tiempo.
 Está cada día más espabilado, y se le nota diferente en este sentido cada día que pasa. Ahora coge las cosas con mucha más precisión, y las agarra y mueve como quiere y con más control. Puede pasarse ya un buen rato explorando objetos nuevos que dejemos a su alcance.
Todavía no se aguanta sentado completamente, aunque sí que se tiene bastante bien, pero tenemos que estar con él porque en el momento más inesperado se vuelca. Esto de estar sentado con sus papás le encanta, ya que así puede coger más juguetes a su alcance, tocarse los pies,... Le encanta estar así. Igualmente, lo de estar tumbado no le va, y solo puede estar boca arriba y espatarrado. Intentamos ponerle boca abajo algún ratito para que fortalezca el cuello y la espalda, y no le gusta nada, enseguida se cansa, y como mucho se empuja con las piernas mientras arrastra la cara por el suelo. Se mira al espejo y sonríe. He leído que hasta los 7-8 meses no son capaces de saber que son ellos. Aun así le debe parecer la mar de simpático ese bebé que ve reflejado porque se puede parar rato y rato dedicándole sus mejores sonrisas.

Y aun nos quedan si todo va bien 2 meses más de lactancia materna exclusiva, pero este peque ha desarrollado de repente unas ganas locas por comer otras cosas, y ya van varios días que si lo tenemos en las rodillas mientras comemos se lanza hacia nuestra comida para intentar pillar algo. El otro día, en un visto y no visto, le había dado un mordisco a mi mandarina, y no debió de parecerle nada mal, porque justo después se lanzó contra el plátano que comía su abuela todo decidido con la boca bien abierta. En fin, que me encanta que tenga ya esa curiosidad, pero vamos a tener que retenerle un poco esas ganas que gasta, jeje. Tampoco es bueno empezar antes de tiempo, aún tiene que madurar un poco su sistema digestivo.

Respecto a las noches... Uffff... Las noches... Seguimos con altibajos. Si la última vez os contaba que aguantaba 4 y 5 horas del tirón, ahora os diré que eso no ha vuelto a pasar más, y ahora estamos cada dos horas toda la noche. Por lo menos ahora come ya muy bien en la cama, así que al menos no tengo que levantarme ya y lo llevo mucho mejor. Aunque tenemos la cuna de cohecho pegadita a la cama, muchas veces le echo a dormir conmigo, y así es todo mucho más fácil.
Tiene bastantes ratitos tontos. Como cuando tiene sueño y no se puede dormir (que le pasa a menudo), u otras que no sabemos qué le pasa exactamente pero llora sin consuelo un buen rato y luego de repente se le pasa sin más.
Estos días de fiesta estamos saliendo mucho, y como le encanta la juerga, se lo está pasando muy bien. Es un comprometedor y va mirando fijamente a la gente hasta que le dicen cosas y entonces les sonríe. Así que allí donde vayamos acabamos entablando conversación con todo el mundo que se va acercando a decirle algo. Nos van a conocer en todas partes gracias a él.
El miércoles tenemos otra vez visita en Pediatría, seguiremos con las vacunas y a ver qué más nos cuentan.
¡a seguir creciendo, chiquitín!


Comentarios

  1. ¡Es impactante ver la velocidad con la que evolucionan! Y míralo, qué avispado con las cosas nuevas de comer, ¡jajajaja! ¡Ay que ver! Debe ser graciosísimo verlo, jajajajaja!

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    1. Pues sí ¡ya lo verás!
      cada día es una risa con lo nuevo que va aprendiendo y lo de la comida, me parece que no vamos a tener problemas visto lo visto, jeje
      Un abrazo

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  2. Que rápido pasa el tiempo verdad? Alba ya tiene tres meses y medio y parece mentira como cambian, van por días!

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    1. ¡Sí que es verdad! aun parece que fuera ayer cuando hablábamos en los blogs del embarazo y sin embargo ¡qué grandotes están ya!. No sé si a tí te pasará igual, pero me parece que cada vez se aceleran y cambian más rápido aun, jeje
      Un beso

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