21 semanas de embarazo y 22 meses del peque

Casi sin darme cuenta ha pasado un mes desde la última entrada, y aquí seguimos avanzando...

Embarazo:

Ya estoy de 21 semanas de embarazo, camino a la 22. De momento todas las pruebas que me han hecho me han salido bien (ya explicaré al detalle las nuevas, que han sido bastantes), y todo sigue con normalidad.
Ya tenemos la confirmación de que va a ser otro niño, y, aunque en la ecografía de las 20 semanas apenas se dejó ver, parecía estar todo bien. Ahora tenemos que pensar el nombre.
Se mueve mucho, especialmente por la noche, y lo noto bastantes veces al cabo del día: se recoloca, da patadas, ... Es verdad que esto no lo disfruto tanto como en el primer embarazo, porque apenas me queda tiempo de relajarme a sentirlo, pero siempre saco un momentito al cabo del día para disfrutar de sus movimientos.

En este embarazo ¡los virus nos atacan!. Hemos cogido en apenas un par de meses la gripe, varios resfriados y varios virus de la tripa: primero se pone malito el peque, a los dos días mi marido y después yo... así vamos, de uno a otro sin parar ¡que llegue el verano de una vez!.

En esta ocasión a pesar de estar en el segundo trimestre sigo agotadíiiiisima, pero es lo que hay con un pequeño en casa que no para de saltar.


Peque:

El peque ya tiene 22 meses, y está cada día más gracioso. De repente se le está soltando la lengua, y, aunque apenas se le entiende nada de lo que dice, es verdad que tiene mucho vocabulario y repite todo lo que escucha.
Canta muchas canciones, y hace los bailes ¡se las sabe todas!.

Se lo pasa pirata en el parque, sin parar de correr de un lado a otro. Es pura energía, desde que se levanta hasta que se acuesta. Salta, brinca, corre a toda velocidad, escala, va y vuelve, ... eso durante todo el día, sin parar ni un minuto.

Por suerte, y aunque nos tiene agotados de ir todo el día detrás de él a toda velocidad, en otros aspectos estamos genial: come fenomenal, y apenas hay que prestarle atención en las comidas: le dejas el plato y el sólo se lo come todo.
Y duerme mucho mejor, muchos días del tirón (¡quién me lo iba a decir hace apenas unos meses!), aunque, eso sí, sólo si duerme con su papá. Si me acuesto yo en la misma habitación lo tengo encima cada dos por tres pidiendo teta, agua, o lo que sea. Así que, hasta que podamos echarlo de nuestra habitación, he decidido irme yo una temporada, que así todos descansamos y es lo que más falta nos hace ahora mismo. Ya lo decía hace tiempo: me da igual que duerma en nuestra cama, en su cuna, en su habitación o en Pekín: ¡pero que duerma por favor!.


A ver si vuelvo a retomar un poco el blog, que tengo muchas cosas nuevas que contar. Mientras tanto... yo sigo engordando y el peque creciendo :D

Comentarios

  1. ¡Y llegué a la última entrada del blog! ¡Por fin! Y desde ahora te podré seguir al día, como crece tu niño y como llevas el embarazo.

    Muy interesante ;)

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  2. Sigo tu blog desde tu primer peque y me encanta saber como vas. Para mi seria una aventura estar embarazada con el peque tan pequeñin así que te admiro un montón por tu valentía.
    Me alegró que todo este saliendo bien aunque hayáis tenido algún susto.

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  3. Sigo tu blog desde tu primer peque y me encanta saber como vas. Para mi seria una aventura estar embarazada con el peque tan pequeñin así que te admiro un montón por tu valentía.
    Me alegró que todo este saliendo bien aunque hayáis tenido algún susto.

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