Discriminación en el trabajo por estar embarazada

Hoy escribo con rabia, mucha rabia.

Rabia por cerciorarme una vez más de que este país en el que vivimos está a años luz de poder considerarse igualitario. Rabia por sentir la discriminación. Y rabia por saber que no seré la única a la que esto le pasa y que seguramente haya montones de mujeres sufriendo lo mismo.




Resulta que en el trabajo no puedo optar a un proyecto determinado por estar embarazada. El proyecto termina dos meses y pico antes de mi fecha prevista de parto (y con fecha del proyecto inamovible además, que garantiza que no se va a retrasar).

Y digo yo: sí, es probable que a falta de un mes el embarazo pueda llegar a su fin, me ponga de parto o tenga complicaciones que requieran reposo.

Pero ¿dos meses y medio antes de dar a luz ya no puedo hacer nada en el trabajo?. ¿Me declaráis inútil en esa fecha o qué hacemos?. ¿Qué se supone que tengo que hacer esos 3 meses hasta que nazca mi niño? Porque la baja no me la dan hasta la semana 37 y yo de algo tengo que comer mientras tanto.


¿Y no es más probable que a mi compañero que desayuna bacon con queso y longaniza todos los días le de un infarto en cualquier momento que que yo me ponga de parto 3 meses antes de la fecha prevista?.
En ambos casos sería un accidente, algo no previsto, algo que se sale de lo que cabía esperar. Creo que ambos tenemos un índice de riesgo, pero el mío me aleja de cualquier probabilidad de seguir trabajando, y el suyo no. Él dirigirá el proyecto mientras yo (con más méritos y experiencia previa) me como los mocos.
¿Por qué él puede trabajar y yo no?. 

Rabia, rabia, rabia... y a ahorrar, que no sólo no vienen con un pan bajo el brazo sino que además vienen con su mamá sin poder hacer nada durante 3 meses antes de nacer por ser declarada inútil antes de tiempo.

Así nos va. Que vayan luego a decir que impulsan la natalidad, que defienden a las mujeres, que hay que proteger el embarazo ¡a la mierda todos!.


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